4.18.2010

Meet me in Wonderland...


"Existe un lugar, distinto a cualquier otro...
Un país de maravillas, de misterios y de peligros.
Dicen que para sobrevivir en él hay que estar tan loco como un sombrerero."

Por suerte, yo lo estoy.
Ayer fui a ver
Alicia en el País de las Maravillas
y gracias a la tecnología 3D y a la magia del magnífico Tim Burton pude tomar el té con Tarrant un sombrerero loco, Mallymcun y Thackery, la liebre de marzo. Escuché las disputas Tweedledum y Tweedledee. Contemplé las apariciones y desapariciones del gato Chesire. Volé en sombrero.
Luego luché contra Bayard, la reina Roja, su ejército de sotas y me deshice del Galimatazo en el día Gloricioso, devolviéndole el trono a la reina Blanca y la paz al País de las maravillas. Luego me despedí de mis amigos que me decían "Bien Viaje" mientras me bebía la sangre de Galimatazo que me devolvería a mi mundo...

4.09.2010

Perfectly lonely if I can dream about you

El agua de la lluvia ya recorría todo mi cuerpo. Empecé a sentir la ropa mojada sobre la piel, pero a pesar de todo, seguí allí.
Por mi cabeza pasaron todos los momentos que habíamos pasado juntos. Pero ahora él se había ido para siempre. De repente, alguien me abrazó. Era mi padre, que pretendía sacarme de aquel cementerio y llevarme a casa. Y como siempre, lo consiguió.
Una vez en casa me encerré en mi habitación, intentando olvidarme de todo. Cogí mi cámara de fotos y empecé a mirar las que aún no había pasado al ordenador para revelar. Desde que me regalaron una cámara a los cinco años había sido una friki de la fotografía. Después de ver que había fotos bastante buenas encendí el ordenador. Mientras pasaba las fotos recordé que no había mirado mi correo desde el día en que Lucas murió. Al acceder a mi cuenta no daba crédito a lo que veía, ¡en la bandeja de entrada había un correo de Lucas que nunca había leído! No me lo pensé dos veces y lo abrí. Las lágrimas empezaron a resbalar por mis mejillas. Aquellas eran las palabras más bonitas que me habían dedicado nunca.
Cerré Internet, puse música y empecé a bailar por la habitación, inflé los globos que sobraron en mi fiesta de cumpleaños y, en una nota, con rotuladores de colores escribí: “Te quiero”. Até la nota a los globos, abrí la ventana y dejé que se perdieran en el cielo. Luego me acurruqué en mi cama y sin darme cuenta me quedé dormida. Soñando que nuestro amor sería para siempre…

3.30.2010

Para siempre...

Hace un año que Diego nos dejó y se fué al cielo, pero al mismo tiempo decidió quedarse en nuestros corazones.
Hoy en el cielo una estrella brilla más que ninguna...