10.23.2012

Dictionary of my love.


Tiempo.
Eso que pasa por nosotros y algunas veces deja marca.
Es algo que puedes agrupar, pero que sin embargo es infinito.

Infinito.
Me gustaría que estuvieras conmigo infinitamente.
Pero no quiero quedarme infinitamente esperando.

Esperar.
Odio ese verbo, odio esperar.
Miento, he esperado por tí y aun lo sigo haciendo.

Mentir.
Miento cuando digo que te he olvidado.
La verdad es que lo he intentado pero no he podido.

Poder.
Querer decirte lo que siento cada minuto, cada segundo.
Decirte que estás presente en cada uno de mis latidos.

Latidos.
Una función del corazón.
Se acelera cuando te abrazo.

Abrazo.
Los tuyos son los mejores.
Quiero vivir eternamente entre tus manos.

Manos.
Las tuyas, las más bonitas.

Bonito.
Todo tu ser en su conjunto, todos tus sentimientos, tus palabras.

Palabras.
Son graves y con sabor a caramelo.

Caramelo.
Algo dulce, pero tú lo eres mucho más conmigo.

Conmigo.
Quiero que siempre estés. Sólo tú.

Tú.
Te quiero.

7.06.2012

Autumn Leaves


Y ya van 9.

9 un número normal. Un número corriente para la mayoría de la sociedad. Excepto para algunos. Excepto para mí.
Porque no confié en que mis sentimientos llegaran hasta aquí, así sin inmutarse. Pero lo han hecho y ahora son más fuertes que nunca y ya no sé si algún día ese mariposeo me abandonará.
Pero eso ya no me importa. 
Se supone que debería de estar contenta.
Pero estoy asustada, asustada porque esos sentimientos no fluyan dentro de ti también. 
Porque quiero jugar con tu sonrisa y tener siempre conmigo esa mirada de ojos marrones. 
Porque quiero entrelazar tus manos con las mías.
Porque quiero volar a tu lado. 
Porque en Noviembre empecé a darme cuenta de quien eres y de quienes quiero que seamos.

Y ya van 9.

4.22.2012

Que difícil es mantenerse en equilibrio.


Que difícil es mantenerse en equilibrio después de ese año ya pasado.
Qué difícil es seguir adelante pensando en lo que pueda traer el destino.
Porque parece ser que todo ha dado un giro de 360º grados.
Porque antes las miradas eran efímeras y ahora son duraderas y cuentan historias con finales felices.
Porque antes mi mundo era negro y está empezando a adquirir luminosidad.
Porque antes las sonrisas se robaban y ahora se regalan intercaladas con carcajadas.
Porque antes las despedidas significaban unos segundos de incomodidad y se han transformado en algo imprescindible.
Qué difícil es mantener el equilibrio cuando te tengo a mi lado, cuando me dejas coger un poquito de tu tiempo y lo compartes conmigo.
Qué difícil es mantener el equilibrio, pero ya no tengo miedo porque sé que, ahora, estarás ahí para evitar que tropiece y me caiga.